Una tienda premium que abrió el día prometido y vende a todo el Reino Unido
TrueShades tenía marca, fotografía, historia y una fecha de lanzamiento comprometida. Lo que faltaba era la capa comercial: cientos de variantes con dos listas de precios distintas, un catálogo sin existencias que aun así tenía que poder pedirse, y una herramienta que convenciera a un salón de asociarse. Abrió el día prometido.